Un chico normal iba caminando por la calle, se sentía mas deprimido de lo normal pues su novia lo acababa de abandonar, tenia muchos problemas en su colegio pues siempre lo molestaban y en su casa su padre le golpeaba constantemente.
Ya iba a cruzar la calle para llegar a su casa, lo único que sentía era angustia, cuando sintió que le pusieron un pedazo de tela con un liquido en su nariz, en ese instante el cayo dormido... Al despertar se dio cuenta de que estaba en una camilla como de Hospital, amarrado por varias cuerdas y cinturones a esta y en frente suyo estaba alguien muy raro, un hombre que vivía cerca de su casa y que la gente decía que hacia cosas espeluznantes:
- Hola pequeño- le dijo el científico al joven, con un emoción en su rostro, marcada por una gigantesca sonrisa.
-¿Que me va a hacer?- pregunto el chico con inquietud.
- No temas, solo te voy a hacer unas mejoras.
El joven se volvió a dormir con mucho miedo y pensando en que iba a ser de el.
Paso mucho tiempo hasta que al fin despertó, y al hacerlo lo único que sintió fue temor, ya no cabía en la camilla y de su espalda salían unos tentáculos de color negro que eran torpes y no podía manejar. Lleno de histeria salio del laboratorio del científico, pero el científico ya no estaba.El se dio cuenta que el laboratorio quedaba en el bosque cercano al pueblo y corrió lo mas que pudo, adentrándose cada vez mas al bosque.
Ahora solo espera allí, a que alguien le ayude a recuperar su cuerpo.
un poco mas de información ,es bueno ya que en la historia no pasa en esas situaciones lo común,lo que todos esperaban si no que es un poco mas inesperado.
ResponderEliminar