viernes, 24 de agosto de 2018

La estatua

Hace algunos años, un matrimonio del Estado de Oklahoma, EE.UU., decidió tomarse una noche para matar la rutina. Resolvieron salir a cenar a la ciudad. Al ser padres de dos hijos y ante las estrictas leyes estadounidenses con respecto al abandono de menores, ellos llamaron a su niñera de confianza.
Cuando la niñera llegó, los pequeños ya dormían. Entonces la empleada se sentó junto a ellos y se aseguró de que todo anduviera bien. Más tarde esa noche, ella se aburría y fue a ver la televisión, más no consiguió verla en la recamara porque no había televisión por cable (los padres no querían que los niños vieran algo indebido en la televisión). Entonces llamó a sus padres y les preguntó si podía ver la televisión en el dormitorio de la pareja. Obviamente, los padres se lo permitieron, pero la niñera tenía una última petición… ella preguntó si podía cubrir la estatua del ángel que estaba en la habitación de los niños con una toalla o una manta, ya que la ponía muy nerviosa. El teléfono quedó en silencio por un momento, y el padre, que estaba al teléfono con la niñera habló desesperadamente:
“… ¡lleva a los niños fuera de la casa ahora! ¡Estamos llamando a la policía! ¡No tenemos ninguna estatua de un ángel!”
Luego de cinco minutos de ser avisados, la policía encontró los tres cuerpos de los ocupantes de aquella casa muertos. Nunca se encontró una estatua. No había rastros de invasión. Ninguna evidencia, salvo las víctimas que murieron por golpes con un objeto cortante. El caso nunca fue resuelto y se convirtió en una leyenda urbana.

jueves, 23 de agosto de 2018

Oscuridad

No te voy a mentir, le temo a la oscuridad, pero a pesar de ser una persona mayor te voy a contar el porque.
Yo me mude a mi nueva casa en las afueras de la ciudad, era un lugar algo frío y la luz en ocasiones me fallaba, así que utilizaba muchas velas. Todas las noches yo me aseguraba de apagar todo para que el recibo de la luz no llegara mas costoso de lo común, pero aun así viviendo solo en una casa tan grande siempre se me quedaba alguna que otra luz apagada; lo extraño no es eso, sino que a la mañana siguiente despertaba y la luz que había dejado prendida ahora estaba apagada.
No me deje intimidar por eso y pensé, debe ser solo una falla eléctrica, hasta que un día comprobé que no era así. Deje esa noche una que otra luz encendida por la noche y cuando desperté todas estaban apagadas.
Una noche de esas no pude dormir por pensar que era lo que estaba sucediendo con la luz, así que decidí pararme a tomar agua a la cocina, mientras tomaba agua la luz de la sala estaba apagada y vi en el fondo una figura oscura que se arrastraba y se dirigía hacia mi, pero cuando tocaba la luz se ería y por lo tanto nunca la pude ver.
Prendí la luz de la sala y la figura desapareció, me fui a mi cuarto corriendo atemorizado por lo que había pasado.
Me desperté al otro día pensando que todo había sido un sueño, pero cuando quite las sabanas de mi cama me di cuenta de que tenia rasguños en mis piernas. No tarde en darme cuenta de que había algo raro en esa casa y me mude, ahora no me importa que el recibo de la luz llegue caro, pero ahora nunca apago una sola luz y ten cuidado, porque en estos momentos te puede estar esperando en la oscuridad.

Slenderman

Un chico normal iba caminando por la calle, se sentía mas deprimido de lo normal pues su novia lo acababa de abandonar, tenia muchos problemas en su colegio pues siempre lo molestaban y en su casa su padre le golpeaba constantemente.
Ya iba a cruzar la calle para llegar a su casa, lo único que sentía era angustia, cuando sintió que le pusieron un pedazo de tela con un liquido en su nariz, en ese instante el cayo dormido... Al despertar se dio cuenta de que estaba en una camilla como de Hospital, amarrado por varias cuerdas y cinturones a esta y en frente suyo estaba alguien muy raro, un hombre que vivía cerca de su casa y que la gente decía que hacia cosas espeluznantes:
- Hola pequeño- le dijo el científico al joven, con un emoción en su rostro, marcada por una gigantesca sonrisa.
-¿Que me va a hacer?- pregunto el chico con inquietud.
- No temas, solo te voy a hacer unas mejoras.
El joven se volvió a dormir con mucho miedo y pensando en que iba a ser de el.
Paso mucho tiempo hasta que al fin despertó, y al hacerlo lo único que sintió fue temor, ya no cabía en la camilla y de su espalda salían unos tentáculos de color negro que eran torpes y no podía manejar. Lleno de histeria salio del laboratorio del científico, pero el científico ya no estaba.El se dio cuenta que el laboratorio quedaba en el bosque cercano al pueblo y corrió lo mas que pudo, adentrándose cada vez mas al bosque.
Ahora solo espera allí, a que alguien le ayude a recuperar su cuerpo.

No bajes

No bajes